lunes, 15 de octubre de 2012

HERENCIA Y AMBIENTE



En la adolescencia nos hemos hecho la pregunta de cuál es la diferencia entre ¿Herencia? y ¿Ambiente?  Según Laura E. Berk  la influencia genética y ambiental tiene el poder de alterar el curso del desarrollo humano, también Jesús  Palacios  menciona otro concepto de herencia y medio ambiente, dice empezó a ser interesante cuando dejo de plantearse en términos tajantes exclusivistas.
Esto  influye en el desarrollo infantil más que nada esto habla sobre la influencia o poder que puede tener esto en el desarrollo del niño, algunos ejemplos pueden ser cuando el niño desde pequeño tiene herencia del  padre o madre ya sean físicas o de salud alguno puede ganar más que el otro en lo hereditario: ya sea color de cabello, ojos, color de piel, boca, lunares, nariz, la inteligencia, enfermedades como el asma, diabetes, hipertensión, cáncer, etc. Pero estos a su vez se van modificando por el ambiente, ya que los niños van aprendiendo cosas nuevas que van a ir modificando, como sus hábitos Ejemplo: adoptan formas de vestir, comer, hablar, caminar, dormir, observar, etc. Esto hace a que sucedan cambios y ya no se deban tanto a lo hereditario  si no que llamamos  “ambiente” ya que es el que influye.
Nos muestra que por un lado estaban los genes y por otro lado andaban los ambientalistas rechazando otra idea de determinación, la polémica era sencillamente estéril. Pero para llegar a la determinación exacta de estos porcentajes utilizaban el uso de fórmulas que no eran muy confiables y no tenían bases teóricas para poder ser comprobadas. Pero para establecer estos asuntos se debía recurrir a los enfoques etológicos. Dan a conocer 2 contenidos1 que son los “abiertos” y “cerrados” los contenidos cerrados son aquellos que no son alterables como consecuencia de la experiencia individual son aquellos que nos
1. Jacob, 1970
Definen como especie y los abiertos son los que están en nuestro código genético y tienen me nos que ver. También nos habla sobre el calendario madurativo (nacemos sin dientes y luego nos crecen dientes provisionales que son sustituidos más adelante por otros que afortunadamente suelen durar mucho más.) Aunque hay más cambios ya que la pubertad transforma el cuerpo infantil en cuerpo adulto y el envejecimiento supone un deterioro de ciertas funciones biológicas. Los comportamientos abiertos  de nuestro código genético tienen menos que ver con contenidos concretos y más con posibilidades de adquisición y desarrollo ya que estos no están ahí como contenidos, si no como potencialidades. A lo largo de este escrito hemos comentado una gran variedad de influencias genéticas y ambientales, cada una de ellas  tiene el poder de alterar el curso del desarrollo. Cuando las consideramos juntas, parece sorprendente que algún recién nacido llegue intacto, pero la mayoría lo hacen. A esto nos referimos que  cuando nacemos no tenemos ninguna influencia por parte del ambiente.  La función de la herencia y ambiente juntas hacen la conducta, ya que estas son muy importantes desde que nacemos más la herencia porque como ya habíamos mencionado son las que nos heredan tanto los padres como madres unos genes ganan más que otros pero siempre están presentes. El calendario madurativo  afirma los procesos psicológicos que nos definen como miembros de la especie y este determina el momento en que podemos tener ciertas adquisiciones que no nos son posibles para poder tener interacción en el entorno. Pero es necesario introducir el concepto de canalizacion2, todos los seres humanos somos muy semejantes desde pequeños. Pero si se tiene un mínimo de estimulación solo obtendremos mínimos de desarrollo. Ya que niños que crecen en contextos diferentes o muy poco estimulantes logran solo niveles básicos. En ese sentido se dice que el desarrollo temprano está fuertemente canalizado.


2. (MaCall, 1981)
Menciona Jesús Palacios. ¿Por qué un mínimo de estimulación solo garantiza mínimos de desarrollo?  Esto es a causa de la poca atención o importancia que tienen los adultos ya que todos los niños  que crecen en un entorno en el que se aporta un mínimo de estimulación no obtiene un buen resultado durante su desarrollo un ejemplo: puede ser cuando el niño no recibe estimulación lingüística las consecuencias de este es que se rezagara y le será más difícil poder hablar y será hasta el primer año de vida que aprenderá, ya que le llevara más tiempo  poder hacerlo, en cambio si un niño normal crece en un entorno humano mínimamente normal, está en condiciones de establecer relaciones de apego en torno a los cinco o 6 meses de edad.
Nuestro desarrollo se divide en cuatro tópicos muy importantes, aunque nosotros como adolescentes o jóvenes no los tomemos en cuenta ya que no tenemos conciencia de ellos y estos van pasando con el tiempo. Bueno estos cuatro periodos son el ciclo vital humano (infancia, adolescencia, adultez y senectud), y ha existido un tópico para cada uno de ellos, la adolescencia es aquella época en la que tenemos cambios drásticos y muy notorios algunas veces estando en rebeldía con los padres, la adultez es aquella en la que ya estamos más estables y tenemos ausencia de cambios importantes ya que somos más centrados y pensamos más las cosas antes de actuar, y la vejez es aquella a la que todos llegaremos no es malo pero es sinónimo de deterioro ya que no se pueden hacer las cosas que se hacían antes cuando se es joven y en esta etapa se tiene progresiva disminucion3. Debemos tener en cuenta que una “infancia feliz no es perse garantía de una felicidad eterna.” Por eso es mejor que los padres se comprometan  a que en el periodo de la niñez reciba una buena estimulación, atención y sobre todo lleve en su vida un buen ambiente ya que esto influirá más adelante en el desarrollo del infante y esto provocara que tengamos niños capaces, hábiles, autónomos, independientes y  sobre todo mejores ciudadanos que es lo que nosotros como futuros docentes, padres de familia y comunidad necesitamos para una mejor educación y desarrollo en México.
(Palacios,1984c)




BIBLIOGRAFIAS:
  • ·         Desarrollo psicológico y educación, I. Psicología evolutiva, Madrid, Alianza (Psicología), pp24-32.
  • ·         Berk, Laura E. (1999), “herencia, ambiente y conducta: una mirada hacia adelante, en desarrollo al niño y de adolescente”, Madrid, Prentice Hall Iberia, pp. 151-158.
  • ·         Olivia A. (1997). La controversia entre la herencia y el ambiente. Aportaciones de la genética de la conducta. Apuntes de psicología,51,21-37.


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